Estudiar el origen del Jokili nos lleva, necesariamente, a explicar el contexto histórico y cultural en el que esta figura se ha manifestado desde hace más de 225 años. Por ello debemos empezar destacando el gran significado que tiene el Carnaval para los pobladores de las ciudades que integran la zona Alemannische-Schwäbischen en Alemania y Suiza. Ellos tienen la creencia de que todos los seres humanos llevan un Narr por dentro, es decir, un bromista que se niega a vivir marcado por las convenciones sociales y que se libera en Carnaval cuando se usa disfraz.
Esta costumbre es el incentivo para que estas comunidades organicen espectaculares fiestas de Carnaval que superan en colorido y alegría a cualquier celebración. Durante estos festejos se puede observar desfiles alegóricos, obras teatrales y los infaltables juegos de Carnaval. De allí que surjan agrupaciones conocidas como Narrenzünften, hermandades integradas por estos Narr, cuyo objetivo es mantener una tradición que, a lo largo de los años, se ha fortalecido sobreviviendo a situaciones adversas de índole político y social.
Estos Narrenzünften agrupan a diferentes figuras de carnaval que poseen características específicas según su región. Entre ellos se encuentra El Jokili, Narr emblemático del Carnaval de Endingen, una ciudad del Kaisersthul en Alemania, lugar de origen de la mayoría de los colonos que llegaron a Venezuela en 1843 para fundar Colonia Tovar. El Jokili es un arlequín que según algunos estudiosos es una variación del bufón de la Edad Media que animaba a los monarcas europeos. Era un personaje que frecuentaba los mercados de la ciudad y participaba constantemente en los teatros de calle que son costumbre desde el siglo XV.